Vida Laboral
6 Pasos para dejar de procrastinar y ser productiva
¿Te da pereza, estás distraída, sobrecargada o tienes miedo de que no te quede perfecto? Empieza por descubrir los motivos.

A todas nos pasa que tenemos una lista de tareas que preferimos no hacer, cosas que aplazamos y que haríamos hasta lo imposible por evitar. Desde papeleos, informes bancarios o tareas mundanas aburridas que encabezan nuestra lista de actividades más aborrecidas.
Pero fresca, de alguna manera todas hemos procrastinado, y al parecer cada día somos más. Según una encuesta realizada por Salary.com en el 2013 el sesenta y nueve por ciento de las personas reconocen perder tiempo a diario especialmente en el trabajo, un aumento del cinco por ciento del año anterior. Dentro de estos, el treinta y cuatro por ciento admite que el tiempo desperdiciado alcanza a sumar los treinta minutos al día, el veinticuatro por ciento dijo que entre treinta y sesenta minutos y el once reconoció perder más de una hora.

Sea cuál sea el porcentaje con el que te identifiques, pon en práctica estas herramientas, trucos y técnicas para minimizar el tiempo que pierdes procrastinando y empezar a ganar en productividad.
No te sobrecargues
Cuando tienes demasiada carga laboral acumulada- tareas pendientes, correos por enviar, reuniones y plazos que cumplir- es fácil sentirse abrumado. Y cuando te sientes abrumado es normal querer mandarlo todo a la...basura.
Así que cuando las tareas parecen insuperables, organizalas en una lista- la famosa “To Do List”. El truco está que en lugar de escribir la tarea dividela en varios elementos por medio de los cuales al final lograrás completarla. A medida que vas tachando elementos de la lista (por más pequeños que sean) tendrás una sensación de logro que te motivará hasta haberla completado.
Voltea las cartas
Por más que logres aplazar una tarea, sabes que al final tendrás que realizarla. Entonces, ¿por qué no cambiar las cartas? Recibe el golpe, muerde el sapo, o llámalo como quieras, la teoría es la misma: pon esa tarea que tanto evitas de primera en tu lista del día. Una vez la hayas conquistado y hayas derribado el mayor obstáculo del día el resto de las tareas pendientes te parecerán cero graves.
Descubre otra de las técnicas que debes poner en práctica para ser más productiva por las mañanas.
Olvídate de la perfección
A veces por querer demostrar nuestras capacidades en el trabajo terminamos procrastinando, pero no por incapacidad de realizar la tarea, sino por nuestras propias inseguridades. En ciertas ocasiones nos dejamos llevar por el miedo al fracaso hasta el punto en que preferimos posponerlo con tal de no desilusionar a nuestro jefe.
Lo que debes pensar es ¿qué es lo peor que puede pasar si una tarea específica no es perfecta? Cuando tu jefe realmente se va a enojar es si no completas la tarea dentro del marco de tiempo estipulado, pero no si sólo deben hacerse unos ajustes. Muchas veces las peores conversaciones tienen lugar dentro de tu cabeza y dejamos que esas palabras imaginarias gobierne nuestras decisiones. Ahí es donde estás cometiendo el error.

Si realmente te preocupa tu trabajo, dedica una cantidad de tiempo específica para completar (y revisar) cada tarea. Créelo, es posible perfeccionar una tarea sin obsesionarse por completo con ella, repítelo: “sí es posible”.
Ponle fin a las distracciones
Si estás rodeada de distracciones será fácil procrastinar. Lo cierto es que el noventa y ocho por ciento de los encuestados reconocieron que se habían distraído revisando sus correos electrónicos, navegando en Internet y revisando sus redes sociales.
Claro, entendemos perfectamente la tentación de revisar tus publicaciones en Facebook o ver si el chico que te gusta le dió like a tu foto en Instagram- pero en este punto debes ser completamente radical y aprovechar las horas de trabajo para descansar de las redes sociales.
Haz lo que sea necesario para entrar en “modo avión” y lograr tus objetivos- ya sea escuchando música, bloqueando las llamadas y amortiguando de la mejor manera posible el ruido exterior.
Aprende a administrar tu tiempo
Para lograr hacer la transición de procrastinar a ser productiva se requiere organización. Por más difícil que sea lidiar con múltiples cosas a la vez, lo cierto es que una de las claves del éxito es saber hacer malabares. Debes decidir cuánto tiempo debes dedicar a una tarea, y una vez se cumpla, saber transicionar a la siguiente.
Si logras aprender a administrarlo, tendrás tiempo para todo, incluyendo para tí misma. Sí, no vamos a mentir- requiere mucha dedicación y disciplina, pero no es imposible.
Para ti: al que madruga (a) Dios lo ayuda (b) duerme menos
Aunque algunos aseguran que al amanecer somos más productos que durante el resto del día, lo cierto es que no todas estamos hechas para las mañanas. Lo importante es saber cuándo es tú momento más productivo y sacarle el máximo provecho. Si lo tuyo es llegar a la oficina antes de que salga el sol, hazlo, como también está bien que después del almuerzo seas la más productiva.
Lo que hay que entender aquí es que, para poder hacer una transición exitosa de la procrastinación a la productividad debes ser lo suficientemente disciplinada para frenar tus distracciones, lo suficientemente motivada para alcanzar tu meta final y los suficientemente enfocada para ejecutar un plan que te funcione.
Todas somos diferentes, y no hay una poción mágica que haga que la pereza se desaparezca, así que el cambio está en tus manos.
