Estilo de Vida
Entrevista con Laurie Pressman, la vicepresidenta del Pantone Color Institute
Conversamos en exclusiva con Pressman sobre la importancia de los colores en nuestras vidas, las estrategias de la compañía y cómo eligen el tono del año, influyendo en tendencias globales de moda, diseño, entretenimiento y cultura.

Todo comenzó en 1963. Fue en ese año cuando la compañía estadounidense Pantone, con sede en New Jersey, lanzó el histórico Pantone Matching System (PMS), un sistema sencillo que agrupaba centenares de colores y tonalidades acompañados por un código. El formato le dio cierta precisión al diverso universo cromático con el que se enfrentaban a diario diseñadores gráficos, industriales, textiles, los operarios de las plantas de impresión, entre tantos otros oficios.
Con esta innovación, todos contaron con un estándar de color fiable. Usando las cartas o guías de Pantone –unas tiras de cartón alargadas que incluyen todas las tonalidades existentes debidamente codificadas–, sentían que ese tono que soñaban podría verse reflejado sin mayores modificaciones en las páginas de los diarios, las revistas y los libros; o en telas, tejidos, murales, automóviles, muebles, batidoras o construcciones.
Fue el fin del proceso intuitivo o de exclamaciones como “¡Hey, usemos un amarillo color yema de huevo en la portada!”, que podía provocar equívocos (porque es bien diferente el amarillo de una yema poco hecha al de una bien cocida); Ahora, con guía en mano, se decía “Vamos a elegir el ‘Yellow 012 U’”, que era el mismo para unos y otros. Con el paso del tiempo, este sistema se convirtió en una especie de diccionario de tonalidades, una referencia obligada para los artistas, impresores y creadores del mundo tangible y el digital.
Pero la compañía norteamericana también se convertiría en esa esperada voz que declara –a partir de sus investigaciones–, qué color marca cada nuevo año a través de su Pantone Color Institute. En 2009 fue el turquesa, en 2018 el ultravioleta, en 2021 eligieron dos tonos: el amarillo illuminating y el gris Ultimate Grey; por citar algunos, y este año fue el turno del Viva Magenta (cuya referencia es 18-1750). Este anuncio marca, sin duda, la paleta de las nuevas pasarelas, las nuevas prendas, publicaciones, piezas publicitarias, productos e invenciones en todo el mundo.
En una bella tarde neoyorquina, en el barrio de Williamsburg, en Brooklyn, nos encontramos con Laurie Pressman, la vicepresidenta del Pantone Color Institute. Es una mujer afable, sonriente (muy sonriente), que resolvió nuestros ‘coloridos’ interrogantes en una cálida entrevista.
FUCSIA: ¿Cuándo comenzaron con la elección del color del año?
LAURIE PRESSMAN: Este programa educativo fue creado por nuestro Instituto en 1999, con el ánimo de propiciar una conversación sobre el color entre la comunidad del diseño y los entusiastas del tema; a quienes puedes encontrar en muy variados ámbitos y profesiones. Se trataba, entonces, de hacer un llamado de atención sobre la relación tan estrecha y decisiva que existe entre nuestra cultura y el color. Queríamos hacer más explícita la influencia que tiene este último en todo lo que hacemos.
FUCSIA: En nuestra revista siempre nos hemos preguntado cómo llegan ustedes a la selección del color del año…
L. P.: Hay un extenso trabajo previo detrás de esa escogencia. Mira, nuestro equipo busca esas nuevas tonalidades influyentes después de recorrer el mundo durante meses. Y se tienen en cuenta muchos campos. Se revisa el espectro cromático de las películas en realización, de las series y diferentes productos de la industria del entretenimiento. Pero también se buscan pistas en la moda, las pasarelas, los artistas emergentes, las colecciones de arte itinerantes, los destinos que empiezan a interesar a los viajeros, los nuevos estilos de vida o las realidades sociales y económicas del planeta. En esa búsqueda también se observan en detalle las tecnologías de punta, los materiales, texturas y efectos que impactan en el color, las redes sociales, e incluso los eventos deportivos masivos que paralizan al mundo.
FUCSIA: Y debe haber un componente emocional fuerte; los colores reflejan emociones, ¿no?
L. P.: En efecto, ese aspecto emocional también es muy relevante para nosotros al momento de tomar decisiones. Siempre querremos que la tonalidad que haya sido elegida sea, de alguna manera, un reflejo de qué se está viviendo en el planeta en ese momento específico. Es decir, seleccionamos un color que está enlazado con un contexto determinado. De esa unión, de todas esas variables de las que te he hablado, sale el color del año de Pantone.
FUCSIA: ¿Qué tienen en cuenta para agregar un nuevo color a la ‘familia’?
L. P.: Para sumar un nuevo color a cualquiera de nuestras paletas, siempre nos basamos en la observación de las tendencias. Nuestro deseo es garantizarles a nuestros clientes el fácil acceso a las tonalidades que puedan conectar con sus consumidores. No agregamos un nuevo color de una manera aleatoria, no lo hacemos por capricho, primero tiene que haber un análisis y un estudio que permitan esa inclusión.
FUCSIA: No es solo una cuestión de moda o estilo…
L. P.: Nos basamos en esos dos parámetros, claro, pero lo importante es que haya una estrategia. Incorporar otro color a la paleta es una decisión trascendental. Una tonalidad nueva les brindará a los diseñadores y creadores otra forma de generar emociones y de renovar el espíritu de sus productos. Ese nuevo color, fresco, único, permite que las marcas puedan desarrollar aproximaciones más ingeniosas e inesperadas para seducir a sus clientes.
FUCSIA: ¿Cómo logran determinar qué tan influyente o no puede ser un color?
L. P.: Hay muchos elementos y variables que nos permiten establecer esa influencia. Revisamos la demografía, la ubicación geográfica, el clima, la diversidad étnica, las influencias culturales, sociales y económicas, solo por mencionar algunos de ellos. Después de esta revisión, para estar seguros de que sí debemos incluir un nuevo color en nuestras paletas, trabajamos con nuestro equipo de tendencias, tocamos la puerta de algunos de nuestros clientes clave alrededor del mundo para conocer sus opiniones y no dejamos de revisar qué tonalidades se destacan en las diversas ferias comerciales o artísticas que se llevan a cabo en los distintos países.
FUCSIA: Pantone no es solo una guía de colores, la compañía se ha convertido en un referente de estilo de vida; ahora encontramos cafeteras italianas con su sello, o colaboraciones con marcas como Benetton, por nombrar un par de ejemplos, ¿cómo lo han logrado?
L. P.: Hoy, con la expansión de las redes sociales y el protagonismo de los espacios televisivos de bricolaje, por citar algunos factores, el color ha ganado una notoriedad inmensa. Ese creciente interés nos ha permitido introducir nuestros productos de consumo en áreas muy diferentes, como la moda, el mobiliario, los productos para el hogar y, últimamente, la tecnología.
FUCSIA: El mejor ejemplo de eso es su reciente colaboración con Motorola, cuyos nuevos teléfonos inteligentes llevan el color del 2023, el Viva Magenta.
L. P.: Esa alianza estratégica ha sido muy valiosa para ellos y para nosotros. La compañía nos contó que uno de los factores importantes para la compra de un teléfono nuevo es el color. Y contar con un smartphone de una tonalidad tan reconocible, que además es la tendencia del año, ayuda a posicionarlo como el objeto de moda que todos quieren o deberían tener.
FUCSIA: ¿Qué capacitación reciben los especialistas de Pantone para poder identificar y elegir un color específico?
L. P.: Los técnicos de nuestro equipo que participan en esas evaluaciones cuentan con una formación en ciencia del color. Cada año realizan el test de los 100 tonos de Farnsworth-Munsell, prueba que ayuda a detectar deficiencias en la visión del color. Si fallan en alguna de las respuestas, deben repetirlo. Una visión aguda, como entenderás, es obligatoria en este trabajo. La revisión física y visual del color es esencial.
FUCSIA: En esta revista hemos leído y escrito mucho sobre el color del año, el Viva Magenta, ahora que tenemos la oportunidad de hablar con usted, ¿cómo lo describiría con sus propias palabras?
L. P.: Quizás, aunque intente buscar otro acercamiento, terminaré usando esa definición que ya dimos a finales del año pasado; el Viva Magenta es un color de la familia de los rojos, cuyas raíces se hallan en la naturaleza. Representa una nueva fortaleza. Y claro, es valiente, intrépido, palpitante; una tonalidad que evoca el optimismo y la alegría.