Estilo de vida
Prohíben a deportistas españolas quedar embarazadas (¡por contrato!)
Algunos equipos prohíben a sus jugadoras quedar embarazadas o serían despedidas y ¡sin indemnización!

Tras haber conocido la historia de las deportistas profesionales de algunos equipos españoles hemos entendido que existe otro tipo de discriminación a la mujer que jamás hubieramos imaginado posible.
Este tipo de discriminación se constituye en las llamadas cláusulas antiembarazo, donde el contratista (el equipo o club) puede despedir sin indemnización a una de sus deportistas por quedar embarazada.

Lo peor de todo es que como hay tan pocas oportunidades para las mujeres en esta profesión la mayoría firma y se queda en silencio. Y lo más grave es que por miedo a denunciar ni siquiera se sabe cuántas de ellas están vinculadas a un contrato de este tipo.
Similar al caso donde una mujer fue despedida por no querer usar tacones en el trabajo, igual de ridículo.
Pero es que ¡están contra la espada y la pared! Por un lado se les exige firmar para poder trabajar y por otro se les exige denunciar para poderlas proteger.
Además no está contemplado en ninguna ley deportiva, por lo que no hay reglamentaciones por modificar.

Según la abogada de la Asociación de Jugadoras de Baloncesto María José López, el Estado podría y debería intervenir.
López afirma que si el Estado regulara el deporte profesional incluyendo a las ligas femeninas (ya que por ley solo tienen consideración de profesionales las ligas masculinas), se podría proteger a las mujeres de este tipo de cláusulas.

Así le sucedió a Mariajo Pons, portera de fútbol y a Begoña Fernández, jugadora internacional de balonmano retirada quien presenció lo siguiente:
“Vi cómo en uno de mis equipos, una chica muy joven era despedida por quedarse embarazada. Se fue a casa, se deprimió, tuvo un aborto y a los pocos días la volvieron a llamar para ofrecerle de nuevo el contrato. Eso sólo tiene un calificativo: despreciable”.

Las dos jugadoras confiesan haber firmado alguna vez en sus vidas contratos con dichas cláusulas.
Aseguran que quedar embarazada es igual de grave a cualquier otro incumplimiento de contrato.
Es decir, para estos contratistas tener hijos es equitativo a doparse, a realizar deportes de alto riesgo (que pongan en peligro su profesión) e incluso a la conducta indecorosa.

Si no creíamos posible que hubiese peor discriminación a la mujer en el área profesional que la inequidad de salarios, estábamos equivocadas.